martes, septiembre 8

Hoy es uno de esos días en que volteas a ver el reloj en la pantalla, le das dos tragos al café y piensas “cinco minutos más” antes de atreverte a abrir el buzón de correo del trabajo. Y esa rutina de los “cinco minutos más” se viene librando desde que el despertador empieza a sonar desde las 7.15 am para venirte parando a las 8 am y apresurarte a bañar, a mal desayunar un pan tostado con mantequilla de maní y a correr al taxi donde KW voltea a ver de reojo y dice “ ‘morning”. Entonces el teléfono suena y esa voz que ya te es tan conocida empieza a preguntar que ha pasado en la oficina. Le das un ultimo trago al café y entonces ves a ese otro tu que sonriente susurra “Se acabaron los cinco minutos”.

1 comentario:

Circe dijo...

Es que es bien rico disfrutar de esos 5 minutos que se vuelven gloriosos!!!

Que bueno que retomas el blog, despues de algunos meses sin postear. Saludos Srita ambar